martes, 23 de febrero de 2010

Frapuchino Increible!

Es en verano, cuando las licuadoras màs trabajan.
Porque nada màs refrescante y reconfortante, en un dìa de esos de màs de 40 ºC, que tomarse un exquisito licuado.
Tambièn resulta difìcil decidirse de que frutas hacerlo, porque en la verdulerìa, todas se ven tan coloridas, jugosas y dulces. Solo hay que dejarse llevar por la intuiciòn y animarse a combinar.


Cuenta la revista Joy, en esta nota que es una nueva tendencia en bares y restaurantes tener una carta de licuados de autor y ademàs nos cuenta cuales son los mejores lugares de Buenos Aires para ir a tomarse uno.


Y claro, ahora que leyeron la nota se quedaron con ganas de un Frapuchino Increìble como èste!




Acà va la receta:
Ponè en la licuadora 1 pocillo de cafè express (enfriàlo antes porque no està bueno que el vaso de la licuadora se raje en pleno licuado ni en pleno verano), 1 pocillo de leche, muuuuucho hielo, 3 cucharadas de azùcar y una cucharadota gorda gorda de helado de crema americana o vainilla.
Ponè a funcionar la maquinola hasta que todo estè ìntegrado.
A un vaso urgente y para que quede igualito al de la foto le ponès otra bochota de helado o crema batida, canela en polvo y chocolate rallado.


In-cre-ì-ble!

miércoles, 17 de febrero de 2010

Limonada (de papel)

Una iniciativa muy copada y original es la de los chicos de Revista Limonada que combina cocina y arte.
El primer nùmero saliò en diciembre y ya se està cocinando el segundo que llega cuando se caigan las primeras hojas de los àrboles.
Cada nùmero tiene un producto elegido en el que se inspiran cocineros y artistas para escribir sus columnas. En este primer nùmero, no podìa ser otro producto que no sea el limòn.
Es gratuita y la podès conseguir en varios restaurants de Palermo (en Cusic tambièn, obvio!).

Me invitaron a colaborar en este hermoso proyecto, y en este nùmero lanzamiento me tocò endulzar la merienda con:

- Muffins de limòn y amapola.
- Scons con lemon curd granizado
- Chill Bill (refresco de limonada y iced tea.


Y asì quedo...

lunes, 15 de febrero de 2010

Se acabò la carne

No me hice vegetariana, ni tampoco estoy poniendo un titular tremendista por la increible suba de precios de este tan preciado alimento.
"So`o opà" fue lo que le dijeron los tan hospitalarios guaranìes a los españoles, cuando le dieron la mala o buena noticia de que la carne se habìa acabado pero en su lugar le ofrecìan una comida muy popular hecha a base de maiz triturado.
De allà a la fecha los visitantes le fueron agregando huevos, leche y queso, para que sea màs potentosa hasta obtener lo que hoy conocemos como Sopa Paraguaya.



Para hacer este rico plato que se puede comer todos los dìas pero seguro no puede faltar en Semana Santa hay que, hacer una polenta (500 g) como indica el paquete con 1 litro de agua y 1 litro de leche.
Podemos ponerle unas cucharadas de manteca para que quede màs suavecita y no tan compacta, y tambièn salar a gusto.
Por otro lado rehogar 1 kg de cebollas cortadas en medios aros.
Cuando las preparaciones anteriores estèn a temperatura ambiente, mezclar todo y agregar 500 g de muzzarella en cubitos y 8 huevos bien batidos. Mezclar bien para que quede todo bien quesudo!
Esto lo volcamos en una asadera enmantecada y lo alisamos con una cuchara.
Ahora nos falta solo el toque final: la cubierta. Ahora van a entender el porque de esas sopas paraguayas tan doradas. Para eso mezclar: 1/2 taza de queso rallado, 1 huevo y leche hasta que se forme una pastita no muy lisa. Esto lo esparcimos por arriba del menjunje anterior y al horno por aproximadamente una hora.

Y lista nuestra primer y ùnica Sopa sòlida!!!!


Gracias a Maru Perez por las bonitas fotos.